En septiembre de 2001, la historiadora italiana Barbara Frale, que trabajaba en el entonces llamado Archivo Secreto Vaticano, identificó un pergamino que estaba catalogado de forma incorrecta. Era el acta de un interrogatorio realizado en agosto de 1308 en el castillo de Chinon, en el valle del Loira, a los máximos dirigentes del Temple. La noticia dio la vuelta al mundo con un titular repetido hasta hoy: el papa había absuelto a los templarios.
El titular es cierto a medias. Para entender qué dice el documento, y qué no dice, hay que situarlo en el momento exacto del proceso.
El contexto: un papa contra un rey
Desde el arresto del 13 de octubre de 1307, el rey de Francia y el papa Clemente V se disputaban el control del caso. Felipe IV había actuado con los inquisidores de su reino y había obtenido confesiones rápidas, incluida la del maestre Jacques de Molay. El papa, cuya jurisdicción sobre la orden era exclusiva, protestó y suspendió durante meses la actuación de los inquisidores franceses.
En el verano de 1308, el rey y el papa negociaron en Poitiers. Clemente V interrogó allí a unos setenta templarios, pero los grandes dignatarios no llegaron: se quedaron en Chinon, oficialmente porque estaban enfermos y no podían viajar. El papa envió entonces a tres cardenales a interrogarlos.
Los cardenales fueron Bérenger Frédol, Étienne de Suisy y Landolfo Brancacci. Interrogaron entre el 17 y el 20 de agosto de 1308 a Jacques de Molay, Raimbaud de Caron, Hugo de Pairaud, Godofredo de Charney y Godofredo de Gonneville. El acta está redactada por notarios y lleva sus firmas.
Qué dice el pergamino
El documento sigue un esquema muy similar para cada dignatario. Cada uno reconoce algunas de las faltas de las que se acusaba a la orden, en particular la negación de Cristo y el escupitajo junto a la cruz en la ceremonia de ingreso, que describen como algo hecho «de boca y no de corazón». Niegan, en cambio, otras acusaciones, como la adoración de ídolos o las prácticas sodomíticas como norma de la orden.
Tras las declaraciones, cada uno pide perdón, abjura de cualquier herejía y los cardenales, en nombre del papa, les conceden la absolución y los reintegran a la comunión de la Iglesia, con acceso a los sacramentos.
Ese es el núcleo del documento. Los cardenales no declaran que los templarios fueran inocentes de todo. Declaran que, tras reconocer sus faltas y arrepentirse, quedaban absueltos personalmente de la excomunión en que pudieran haber incurrido.
Barbara Frale interpreta el ritual de negar la cruz como una prueba de obediencia, una especie de simulacro que preparaba a los caballeros para lo que podrían sufrir si eran capturados por los musulmanes. Otros historiadores consideran esa explicación especulativa y recuerdan que las confesiones se obtuvieron tras meses de prisión y presión.
Por qué no salvó a la orden
Si los dirigentes habían sido absueltos en 1308, ¿por qué fue suprimida la orden en 1312 y Molay quemado en 1314? La respuesta está en la diferencia entre las personas y la institución.
La absolución de Chinon se refería a los individuos. La orden como tal seguía bajo investigación, y el proceso continuó durante años con comisiones diocesanas y una comisión pontificia. Además, la presión del rey no cesó. En el concilio de Vienne, en 1312, el papa decidió suprimir la orden por vía administrativa, sin condenarla formalmente por herejía, precisamente porque las pruebas no permitían una condena clara y el escándalo hacía imposible su continuidad.
En cuanto a Molay, su muerte en 1314 no se debió a la absolución de Chinon, sino a su retractación pública de marzo de ese año. Al proclamar su inocencia después de haber confesado, pasó a ser un relapso, y el rey lo hizo quemar esa misma tarde.
El redescubrimiento
La existencia del documento de Chinon no era del todo desconocida: los historiadores sabían que se había producido un interrogatorio en Chinon gracias a otras referencias, y el texto había sido mencionado por algún investigador anterior. Pero el original se había archivado de forma errónea y no se había estudiado a fondo.
En 2007 el Archivo Vaticano publicó una edición facsímil de lujo del proceso, Processus contra Templarios, que incluía el pergamino de Chinon. La publicación, muy cara y de tirada limitada, se presentó en los medios como un gesto de rehabilitación de la orden. No lo era en sentido jurídico: la supresión de 1312 sigue vigente.
El pergamino original se conserva en el Archivo Apostólico Vaticano, en el fondo del antiguo archivo del castillo de Sant'Angelo. La edición de 2007 reproduce el documento junto con otras piezas del proceso.
Lo que nos enseña Chinon
El pergamino no prueba que el Temple fuera inocente, ni que el papa lo considerara inocente. Lo que muestra es más matizado: que Clemente V no estaba convencido de que la orden fuera herética, que estaba dispuesto a reconciliar a sus dirigentes y que, aun así, no tuvo fuerza política para salvar la institución frente al rey de Francia.
A partir del redescubrimiento circuló la idea de que el Vaticano había «ocultado» deliberadamente el documento durante siete siglos para encubrir la injusticia. No hay indicios de ocultación intencionada: el pergamino estaba mal catalogado, algo frecuente en archivos de ese volumen.
Para quien se acerca a la historia templaria, Chinon es una lección de método. Un documento real, auténtico y de enorme valor puede convertirse en un titular engañoso si se lee sin contexto. Lo que dice ya es suficientemente extraordinario: un papa que absuelve en secreto a los hombres que su propio concilio dejará morir.
Fuentes del artículo
- Archivo Apostólico Vaticano — Processus contra Templarios, edición facsímil (2007).
- Frale, Barbara — «The Chinon chart», Journal of Medieval History 30 (2004).
- Frale, Barbara — Los templarios.
- Barber, Malcolm — The Trial of the Templars, 2.ª ed.
- Demurger, Alain — Jacques de Molay. Le crépuscule des templiers.
Artículo del archivo histórico del proyecto. Las interpretaciones se distinguen de las fuentes documentales.
Este texto forma parte del archivo templario. Consulta las fuentes y distingue las afirmaciones documentales de las interpretaciones y leyendas.
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