Señor, el día termina y pongo ante ti lo que he vivido. Recibe mis alegrías, mis cansancios y lo que ha quedado sin resolver.
Ayúdame a reconocer el bien que he recibido y el que he podido ofrecer. Donde haya fallado, enséñame a reparar con humildad.
Ahora quiero descansar. Que mañana encuentre ánimo para empezar de nuevo, sin exigirme resolverlo todo esta noche. Amén.
Oración original de Custodios del Grial. Puedes adaptarla a tus propias palabras.
Sobre este contenido
Una propuesta editorial para leer con calma y adaptar a tu vida. Las oraciones son originales y las lecturas bíblicas enlazan al pasaje de referencia.
Nuestro criterio editorial · Comunicar una corrección